La selva nos permite vivir.
Destruimos los árboles, que son la base de la naturaleza. Y al final la naturaleza nos destruirá.
Hacia la selva amazónica
Proyecto de reforestación en Perú y Ecuador
La historia comenzó en un rancho en España, en la pintoresca región de Andalucía, en la Sierra Nevada, rodeada de olivares.
Ese lugar era el Rancho Caballo Blanco, donde viví durante seis meses.
El rancho es hogar de 24 caballos y seis gatos y tres perros, y pertenece a una mujer que fundó una organización sin fines de lucro dedicada a rescatar caballos maltratados y abandonados.
Los caballos que antes sufrieron con malos dueños reciben aquí una nueva vida y la oportunidad de encontrar personas que realmente los amen.
Reciben un cuidado amable, dedicado y profesional. Gracias a esto, pueden encontrar un nuevo hogar y finalmente sentirse seguros.
La organización recibe voluntarios y turistas que contribuyen económicamente a su bienestar – y aquí comenzó mi camino.
Fue allí donde entendí lo poderosa que puede ser la bondad humana.
Y allí me contactaron personas de otra parte del mundo – de los lugares donde ahora vivo – para invitarme a un proyecto enfocado en proteger y restaurar la selva amazónica en Perú y Ecuador.
Porque estos bosques nos permiten vivir. Nos permiten respirar.
Y cuando protegemos a la naturaleza, ella nos protege a nosotros.
Este es el inicio de mi misión.
QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL PROYECTO
Detrás del proyecto TreeHope no hay corporaciones ni grandes organizaciones.
Es una iniciativa de una personal común que decidió actuar al ver lo rápido que desaparecen las selvas y con ellas la vida que existe en su interior.
El proyecto surge en colaboración con los pueblos originarios de la Amazonía.
Específicamente con el pueblo Harakbut en Perú y las comunidades Kichwa en Ecuador, quienes son los guardianes naturales del bosque y mantienen con esta tierra una conexión profunda que se transmite de generación en generación.
POR QUÉ ESTA AYUDA TIENE SENTIDO
Los pueblos originarios de la selva no son sus enemigos.
Son parte de ella.
Al apoyar esta iniciativa persona, ayudamos a proteger no solo los árboles de la Amazonía, sino todo el ecosistema.
Los animales, el agua, el suelo y el clima del que todos dependemos.
Protección de la selva
Apoyamos la protección de las zonas amenazadas de la selva amazónica en Perú y Ecuador frente a la deforestación.
Plantación de árboles
Cada contribución voluntaria ayuda a cubrir los costos de la plantación de árboles amazónicos junto a las comunidades locales.
Apoyo a las comunidades locales
Colaboramos con habitantes locales y voluntarios que cuidan los árboles amazónicos plantados a largo plazo.
Impacto real
No es solo un símbolo.
Cada árbol plantado significa la restauración de la naturaleza y un aire más limpio y saludable para nuestra vida.
Resumen de la deforestación y reforestación en la Amazonía – Perú y Ecuador (2024)
*en hectáreas
205200*
Deforestados
125300*
Afectadas por incendios
43400*
Reforestadas
3800
Especies en peligro
En el proyecto nos enfocamos en la reforestación con árboles amazónicos autóctonos, como el cedro amazónico, caoba, lupuna, shihuahuaco y cacao. Estas especies fomentan la biodiversidad, retienen carbono, protegen el suelo y tienen un significado profundo para las comunidades indígenas locales.
Árboles plantados gracias a vuestra ayuda
Cada árbol plantado representa un compromiso real con la selva.
Gracias a vuestra ayuda, cada día se protege más bosque y se apoya a las comunidades locales.
Puedes colaborar con una contribución voluntaria y, si lo deseas, tu nombre puede aparecer junto al árbol que ayudaste a plantar.
También es posible participar de forma anónima.
Preguntas y Respuestas
¿Tienes más preguntas? ¡No dudes en contactarnos! Puedes enviarnos tu consulta por correo electrónico a info@treehope.help y con gusto te responderemos.
TreeHope es una iniciativa personal en colaboración con las comunidades locales y los pueblos originarios del Amazonas.
Cada árbol plantado tiene un impacto real en el bosque, apoya a los habitantes locales y protege la biodiversidad; no se trata solo de plantar simbólicamente, sino de restaurar la naturaleza de forma concreta.
Los árboles jóvenes en el Amazonas suelen necesitar entre 3 y 7 años de cuidado antes de volverse lo suficientemente fuertes para crecer por sí mismos.
Algunas especies de crecimiento rápido pueden adaptarse en 2–3 años, mientras que otras, especialmente las más sensibles, requieren un acompañamiento más prolongado por parte de las comunidades locales.
La plantación de árboles restaura el hábitat natural de muchas especies, incluyendo especies en peligro: aves (loros, tucanes, colibríes), mamíferos (monos, tapires, perezosos, jaguares), anfibios, reptiles e insectos (abejas, mariposas).
Cada árbol contribuye a la biodiversidad, la conexión de áreas del bosque y un ecosistema saludable, beneficiando también a estas especies en peligro.
¿Cómo puedo involucrarme?
Puedes participar personalmente en la plantación de árboles, o contribuir de forma voluntaria para ayudar con la plantación y el cuidado de la selva amazónica.